sábado, 8 de mayo de 2010

11. Dudas


Comenzó la duda. Mis estados de confusión están chocando unos con otros. Mi cabeza explota en diferentes campos minados de la razón, y también del corazón. Era hasta este tan temido punto de mi vida al cual temía llegar, al cual por ningún motivo quería volver, ni menos avanzar. ¿Que hacer?
Estoy feliz, pero mi felicidad se entre cruza con la confusión y la preocupación, y abro mis ojos y observo que estoy entre el paraíso y el vacío, a un lado del puente listo para saltar a una muerte segura pero a la vez listo para entrar en un lugar hermoso.
Mantengo la duda. Me encuentro frente a esta pantalla tan fría y brillante, esperando el momento para decir lo que siento y lo que pienso, pero aquellos segundos son agua a mis manos, se desvanecen y resbalan, y el suave color naranja se asoma sobre mi ventana recalcándome que hay alguien que quiere hablarme, no necesito mas palabras, con lo que siento en este momento ya me basta, millones de palabras que cruzan mi corazón, mi alma.
No desprecio su ayuda, pero creo que no me entienden, inevitablemente me siento solo en esta situación, quizás si debo estar solo. Soledad soledad soledad que me lastimas con tu silencio pulcro.
Y al final del día una gota de amor cae por mi frente, se siente bien, me gusta, pero solo puedo disfrutarla de tan solo un par de minutos de estas largas 24 horas, y al final todo acaba y el nuevo ciclo se inicia, un nuevo largo día y solo hay una cosa en mi mente, esperar a los últimos minutos para volver a sentir esa suave gota de amor…te espero, la espero.
Dudas, yo dudo.

lunes, 3 de mayo de 2010

10. Sonrisa otoño-primaveral


Y su mirada cautivadora esta vez se centró en mis ojos. Lo había notado unos días antes, como su sonrisa y su voz giraban alrededor de mí, pero quise no pensar, quise no pensar. Es inevitable, no puedo, como poder no mirarla sabiendo que desde que la vi sus ojos entraron a mi alma de tal manera que quitaron el dolor que allí existía, floreció el desierto y lo muerto de mi corazón, inevitable el sol en mi otoño.
No estaba en mi planes, no estaba en mi mente, no era el concepto de ideal para mi, pero lamentablemente y afortunadamente esto no puedo controlarlo, son hechos que suceden y marcan nuestra vida, la forma en como se presentan situaciones, acontecimientos, personas en tu camino y poder caminar quizás junto a ello es lo hermoso de esto. Una sonrisa otoñal.
Su cabello brilloso al sol, liviano al viento y suave a mis manos otorga una sonrisa, algo que había perdido hace ya mucho tiempo, y lo había perdido en quien no lo supo valorar, pero es bueno encontrar este afecto nuevo, experiencia nueva, vivencia nueva.
Su sonrisa cautivadora me envolvió al mismo tiempo en que sus manos abrazaron a las mías, sus ojos me miraron fijamente, el tiempo se detuvo, las hojas dejaron de caer, el otoño se perdió, y en aquel momento, sus labios tocaron los míos. ¿El otoño?, por 2 minutos se torno primavera, una sonrisa primaveral.

Lasciate mi morire...