viernes, 18 de junio de 2010

12. Sendero


El sol se escondía y la luna comenzaba a caminar por el cielo. Una brisa fría helaba sus mejillas y sus manos. Por un instante se detuvo, miro hacia atrás y pudo comprender que no fue un mal camino como otros lo habían dicho, que si fue agradable el caminar por allí y que en cada paso que dio siempre hubo algo hermoso que mirar, pero ya estaba allí, al final del camino y era necesario continuar y terminar este sendero.

Javier: ¿Te sientes bien?

Violeta:
No, me siento rara, no estoy feliz…

Javier: …Puedo entenderte hasta cierto punto, fui yo el sendero una vez, no quien caminaba. Pero que mas da, me costo muchos meses darme cuenta que la vida siempre tiene preparado estos pasos, quizás son dolorosos (mas algunos que otros), pero es parte de lo que tenemos que vivir…

Violeta: y comprendo aquello, y por el mismo motivo estoy aquí, pero me apena dejar esto, porque igual hay un gran cariño de por medio, pero lamentablemente no creo que somos los indicados para estar juntos, somos muy diferentes, es allí el motivo del porque no puedo seguir…lo quiero mucho…pero no puedo seguir

Javier: pero no sufras por aquello querida violeta, esto es parte del proceso, es experiencia y mírale el lado bonito, no serias quien eres si no hubieses atravesado aquel sendero, recuerdo que hace un tiempo atrás una persona me dijo que “somos lo que somos gracias estas conexiones con otra persona” no creo que ella recuerde esa frase, pero yo si, y me quedo muy grabada.

Violeta: de todas formas comprendo muy bien que debo seguir adelante, pero tener dudas y sentirme rara me complica un poco, y no se si será normal…

Javier: …es muy normal, no te preocupes, solo será tu decisión la que determinara el orden de las cosas, preocúpate de despejar las dudas de tu cabeza y ordenar un poco tu corazón, te aseguro que así será todo más fácil.

Violeta: si…tienes mucha razón..Gracias.

Javier: Quizás yo sea tan solo un hombre mas, pero de todas maneras, cada vez que necesites algo yo haré lo posible para ayudarte, y bueno como te dije una vez, sonriendo es ¡mejor!

Violeta: caminar, danzar, escuchar, leer, disfrutar, eso hare, no hay nada mejor…

Javier: y así será entonces…solo te pido que recuerdes algo, yo voy a estar, aunque brille el sol o la luna nos indique la noche, aunque el futuro sea incierto, y aunque seamos dos personas con las mejillas heladas, las manos frías y sentadas bajo un árbol en esta noche de invierno…yo voy a estar… te lo prometo.

Se cierra el corazón para no hallar más dolor, se libra la mente de las ataduras racionales y pasionales que suponemos tener. Y al terminar el camino, lo mira y mientras corre una lagrima por su mejilla y su cabello adornado de rizos agitado por el viento, sonríe y le da gracias al camino por aquellos lindos momentos, jamás se olvidarán…








* Con cariño para ti, camina sonríe y vive los momentos agradables, un sendero de rulitos :)

Lasciate mi morire...