Recuerdo
que siempre sentí presión para juntarme contigo, porque? porque el **** siempre
me molestaba contigo en frases como "teni que puro hacerla noma ahi ",
pero no. No tuvo una mayor significancia para mí ese tipo de frases, ya que no
te conocía y algo de lo que me he podido caracterizar es de que en realidad no
me gusta alguien ni por su físico o por cómo se vea o como se desenvuelva en
sí, sino en realidad lo que me gusta de una mujer es el cómo vive, el cómo
respira, el cómo abre los ojos cada mañana y puede decir algo nuevo, el
elemento innovadores es el que le da vida a un sentimiento dentro de mí.
Así fueron pasando los días, semanas, y fui compartiendo contigo, cada vez más
y más, y mi pregunta es ¿cómo llegamos a eso? Creí tener la respuesta pero al
parecer ya no es válida, e incluso quizás nunca fue válida para ti. Cada día te
encontré más y más interesante, no me importo que tuvieras opiniones diferentes
a las mías, no me importo que tuvieras gustos diferentes a los míos, en cambio,
le di un valor único y especial a cada palabra tuya que recibí, desde lo trivial
como un "hola" hasta la primera vez que me dijiste que me querías. Y
como dice una canción por ahí, las horas vuelan y tuve mil oportunidades para
conocerte. Mil y una oportunidad en las que te miré, mil y una oportunidad en
las que cada vez que miré en tus ojos encontré mucho más que las sonrisas que
podías mostrar, y fue allí un día que no recuerdo, pero sí recuerdo el momento,
en que encontré un oasis. Mi vida era un desierto, una pampa eterna sin nada
hacia el norte o el sur, pero miré hacia el cielo y te encontré a ti, entre
medio de espinos y cardos, pero eras una semilla hermosa que se sentó a mi
lado. Desde ese día nunca más pude sacarte de mi cabeza.
Como podría olvidar unos ojos oscuros y profundos que muestran la intensidad
con la que puedes abrazar, o la sonrisa brillante con la que puedes alegrar
hasta el más triste de los moribundos, pero ante todo eso, ¿cómo podría olvidar
fuera de tu casa cuando me tomaste del brazo y me dijiste que entre todos era
el que más quería? Que importante me sentí aquel día. Que la persona más
valiosa y hermosa que había conocido hasta aquel entonces me dijera que me
quería. Entonces desde allí cada vez fue más fuerte, y ya no se volvió un culto
trivial de verte, molestarte, saludarte, almorzar contigo.
¿Recuerdas cuando te encontré en el patio del departamento y te detuve un
segundo porque tenía algo para ti, abrí mi mochila y saque un pequeño y casi
insignificante chocolate color rosa, y tomé tu mano y te lo entregué?, me
hubiese gustado dejar una fotografía de la sonrisa que esbozaste aquel momento.
Aquella ocasión te veía sonreír y sentí un cálido abrazo de tu parte, sentía
que cada vez que me mirabas podría encontrar en tus ojos el refugio que muchas
veces necesite.
Como podría olvidarme de cuando te tomé en brazos en la cocina de tu casa y te
dije " rayos, te quiero mucho!". No, no podría olvidarme de detalles
como esos, detalles que al parecer no son detalles, sino que fueron eventos que
quedaron en mi memoria y más allá de eso, quedaron dentro de mí.
Como en todo lugar existen las personas que no comprenden el valor de las
personas. Muchas veces recibí comentarios como " ¿y pq la ****** y no tal
persona?", o " ¿qué le encontray?". Y cuanta rabia me daba ante
la poca capacidad de observación que tienen las personas, ¿acaso nadie se daba cuenta que entre tantas
espinas encontré una rosa?, y que al parecer nadie más se dio cuenta que estaba
allí entre tanto cardo.
Como toda rosa, tiene sus espinas, y créeme que ya conozco bastante bien
aquellas espinas... (Ahora las tengo
clavadas bien adentro y de a poco retiran sangre), pero no me importa, me di
cuenta que la perfección no existe, y que la imperfección se vuelve ahora
atractivo porque me insta a mejorar cada día. Encontré tu color, y quise
averiguar que cuadros puedo pintar con tu hermoso color, dotado de gran calidez
y textura. ¿Te imaginas cuantos cuadros podría pintar con el hermoso color de
tu alma?
Después de todo el tiempo, aprendiste a conocerme, te mostré quien soy, que
creo, y tardíamente al parecer te dije que siento. Pero ya está, ya sabes quien
soy, ya sabes que jamás te voy a mentir, ya sabes que jamás te haré daño, ya
sabes que te cuidaría por siempre si me lo pidieras, ya sabes que te abrazaría
toda una vida si fuese necesario. Pero no, no es el caso, la trivialidad y las
funciones básicas son más llamativas.
Lo reconozco, lo asumo, no soy un hombre cualquiera, soy alguien diferente,
porque?, porque la vida me ha hecho crecer así. Hoy en día abundan los hombres
estúpidos, los hombres idiotas, los hombres básicos, etc., etc. Pero quizás soy
un poco diferente, pero acaso tu tampoco lo eres?, tú no eres diferente a la
gente...tú eres única, por lo mismo no puedo compararte con la gente, tal cual
como lo nombraba el lunes cuando hacíamos el proyecto con los chiquillos, el
aprendizaje es una construcción social, por ende una sola persona no puede
construir. Entonces te pregunto a ti ******. Que construimos juntos?
simplemente fue un castillo de arena que la ola voto fácilmente?, pues si tu lo
crees así, te informo que me has decepcionado rotundamente, y desconozco a
aquella flor que encontré en medio del desierto. Me da una pena enorme
imaginarme que entre tus manos tomaste la partitura que compusimos juntos y la
arrugaste y la botaste a la basura.
Pero tu me dice que no es así, y yo, aunque todo el mundo me diga lo contrario,
aunque la gente me diga que webean conmigo, te voy a creer a ti, porque se que
la Luna bella jamás me mentiría no es cierto luna?.
Ayer no quise escribirte nada después del comentario que me hiciste, porque no
da lugar. Si tengo algo que decirte te lo digo a los ojos, aunque hoy no haya
podido mirarte, tu eres una mujer, eres un ser humano, eres una flor que
siente, ¿no sentiste mis ojos triste cuando me saludaste? ¿No sentiste la pena
que tengo porque sé que nuevamente me alejaré de ti y probablemente ahora sea
para siempre? No te entiendo, y tampoco te entenderé nunca, y lo que más me
duele no es estar contigo ni nada de eso, ni darte un abrazo, lo que más me
duele es que nunca más podré volver a mirar los hermosos ojos que me atraparon
y me dejaron preso...que nunca más podré mirarte con la sonrisa que
acostumbraba a hacerlo, que nunca más podré decirte con seguridad... “***,
mucho tiempo ¿no?, te extrañe...”
Te lo dije el Lunes, "*** porque haces esto?", y lo vuelvo a
preguntar, por qué lo hiciste? si sabías todo lo que siento por ti, si sabes
que hoy sentí lo mismo, y que mañana sentiré lo mismo, quizás en una semana sea
igual o hasta en un mes, e incluso más, ya que no puedo olvidarme en tan poco
tiempo de la flor que encontré y tampoco desaparecerán prontamente las marcas
dejadas por las espinas de aquella flor...
Ahora no me queda nada más que decir, en realidad es una mentira, podría estar
toda la noche escribiendo él porque me gusta esa sonrisa, o él porque me gustan
esos abrazos, o porque me gustas tú!, pero no viene al caso, ya no importa cierto?,
en ese mismo momento cuando dije eso el lunes me dijiste " seguro que no
importa?"...te lo pregunto esta vez a ti, ¿estás segura que no importa?
Soy una persona orgullosa, pero a la mierda el orgullo, simplemente ahora
agacho mi cabeza a pesar de TODO!, para decir por una última vez...
Cuanto te quise ******...cuanto te quiero... y cuanto te querré...
hasta siempre flor del desierto.
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| Extiende tus blancas alas y vuela hasta encontrar remedio para tus heridad, y así olvides tus penas... |