Y su mirada cautivadora esta vez se centró en mis ojos. Lo había notado unos días antes, como su sonrisa y su voz giraban alrededor de mí, pero quise no pensar, quise no pensar. Es inevitable, no puedo, como poder no mirarla sabiendo que desde que la vi sus ojos entraron a mi alma de tal manera que quitaron el dolor que allí existía, floreció el desierto y lo muerto de mi corazón, inevitable el sol en mi otoño.
No estaba en mi planes, no estaba en mi mente, no era el concepto de ideal para mi, pero lamentablemente y afortunadamente esto no puedo controlarlo, son hechos que suceden y marcan nuestra vida, la forma en como se presentan situaciones, acontecimientos, personas en tu camino y poder caminar quizás junto a ello es lo hermoso de esto. Una sonrisa otoñal.
Su cabello brilloso al sol, liviano al viento y suave a mis manos otorga una sonrisa, algo que había perdido hace ya mucho tiempo, y lo había perdido en quien no lo supo valorar, pero es bueno encontrar este afecto nuevo, experiencia nueva, vivencia nueva.
Su sonrisa cautivadora me envolvió al mismo tiempo en que sus manos abrazaron a las mías, sus ojos me miraron fijamente, el tiempo se detuvo, las hojas dejaron de caer, el otoño se perdió, y en aquel momento, sus labios tocaron los míos. ¿El otoño?, por 2 minutos se torno primavera, una sonrisa primaveral.
2 comentarios:
que lindo sentimiento, me hace feliz saber que tú lo estás janito =)
uhhh!! que lindo lo que escribiste.. no hay nada mas lindo que sentir que el mundo se detiene cuando estas con esa persona... todo lo que uno veia como feo ahora es lindo ...
me alegro... que te sientas asi
:D
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