Como desearía tomar el próximo tren e irme a cuanto destino aparezca en el camino, aún así asumiendo que cada riel se ha vuelto el sendero de la desdicha.
Aveces creo que esto de vivir se me esta llendo de las manos, y pude entenderlo al darme cuenta que el papel que Dios me había entregado para esta función, brotaba del axioma del dolor, y a medida que las hojas salen la tristeza inunda la escena, pero es un trabajo bien hecho, ya que antes de escribir el guión ya esta preconcebida como la obra del dolor, desde la vida del dolor.
Me pregunto si las aves se preocupan. Me pregunto si las aves sienten el afán de la identidad. ¿Cómo se puede ser auténtico y cantar?, aveces pienso que ambas juntas no pueden realizarse, pero las aves todas las mañanas me demuestran cuan equivocado estoy, o quizás desde su realidad se puede, y desde mi realidad no se puede, ya que, ¿alguien es dueño de aquella verdad?
Así que ahora saldré al patio, cantaré y volaré sobre el tren de la vida propia, sobre el tren de la sorpresa, sobre el tren del misterio.
"Ya no le cabían en la cabeza los pájaros azules..."
Estar
Hace 10 años
0 comentarios:
Publicar un comentario