lunes, 25 de junio de 2012

30. 7 Días sin Luna

El tiempo transcurría muy rapidamente. Cada minuto se volvía un segundo. Y veía pasar mis días como la brisa del viento que proviene del norte cada vez que tomo el tren.
Pero el sol se esconde, tal y como lo decían los viejos de antaño, cuando alguna vez me contaron que cuando ellos eran niños el sol solo duraba parte del día, luego una gran esfera de color blanco aparecía para iluminar una noche oscura, ellos la llamaban Luna.
Toda mi vida he crecido preguntándome como habrá sido la Luna, ya que desde que mis ojos abrieron y producto de los cambios climáticos solo he conocido el sol, que cada día con su radiación ha perdido la hermosura que los libros describen. Luna, Luna?, como habrán sido tus colores?, como habrán sido tus amores?, pues creí conocerte, creí que sabría lo que eras tu Luna, pero me equivoqué, solamente he conocido el sol que en su inmensidad es hermoso, pero sus rayos cada día me han quemado y las heridas son evidentes.

Por un par de segundos me encontré vagando por la orilla del mar. Solamente podía escuchar el ruido del viento en conjunto con las olas, ya ni siquiera existían las gaviotas. Caminé ciego y moribundo con estigmas de viajes y el rayo verde del sol al parecer me iluminaba pero no sentía nada, se encargaron de que no sintiera nada.
La playa se habia vuelto muy larga, llevaba ya 3 días caminando y aun no podía ver, pero entre los cerros pude ver un destello blanco que iluminaba el cielo, y recordé las historias demis ancestros, acaso eso que brilla tan lejos será la Luna de la cual todos hablan?, pero como conocer la Luna si nunca la habia visto,  nunca la había sentido, nunca la había vivido? . Y dupliqué los esfuerzos por lograr llegar ahí y en el sexto día te encontré !!, y sí ! eras la Luna que solo habia escuchado en historias. Quize abrazarte querida Luna, pero pude ver que tu no lograbas verme, mantenías tus ojos cerrados frente a mí, no podías mover tus manos y te mantenías quieta frente a mí. Que gran dolor sentí de tenerte frente a mis ojos Luna, pero eras incapaz de mirarme, quizás solo tu Sol podía tener tu cariño.
Me mantuve durante varías horas esperando que pudieras mirarme (o quizas quisieras mirarme), pero no. El Séptimo día comprendí que nunca te había conocido, pero aun así toda mi vida te he extrañado, como podría olvidar la hermosa luz que irradiabas?, lo intenté, pero ya en el último minuto pude comprender que 7 días aveces son poco tiempo, pero esta vez se hicieron mucho.
Por ahora solo puedo esperar a que tus ojos puedan iluminar los míos. Como anhelo ello.


Poder escribir los libros que alguna vez la legendaria Luna tomo mi mano y luego me abrazó...

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