Me sentí mudo, sentando el mismo vagón que tú. Estabas frente a mí pero no pude decirte nada. Muchas cosas que decir?, pues sí, te extrañe mucho durante los meses y años que no te vi, pero esta vez que te tengo frente a mí no pude decirte nada.
Recuerdo el día en que te conocí, y recuerdo como la trivialidad me llevo a acompañarte, y caminamos, y nos miramos, y nos reímos. Casualidad? no creo que haya sido casualidad, quizás lo casual se convirtió en una lógica verdadera.
Fue imposible para mí no poder sonreír cada vez que te veía pasar todos los días. Quizás tu no lo sabías, pero cada vez que te veía desde lo lejos mi rostro esbozaba una sonrisa, quizás por una cosa de orgullo no te lo iba a decir, pero fue así, siempre es motivo de alegría el verte. Luego mis ojos no fueron los únicos testigos, ya que pude sentir el perfume que rodea la emoción y la razón con la que me hablabas, nuevamente quede perdido bajo el aroma del cariño.
Pensandolo bien no podía quedarme así, no podía tenerte frente a mí no decirte nada, fue díficil pero no imposible, porque los imposibles contigo pueden ser posibles.
Una vez más volví a abrazarte con la valentía que lo hice la primera vez, y no pude evitar sentir el cariño que tengo por ti, aunque me había impuesto no sentirlo más, pero no pude, lo intenté, pero no pude lograrlo.
Cuando el sol ya se hubo escondido, después de días caminando sobre la orilla del mar, pude encontrarte Luna, y estabas ahí mas bella que nunca, y tu luz abrio mis ojos, te tomé las manos y te besé.
Luna que cubres mis manos con las tuyas, cuanto anhelo tenerte para siempre iluminando las noches oscuras del valle en el cual camino.
Que es el tiempo?, que es el tiempo junto a ti mi querida Luna?
La eternidad contenida en un segundo durante una noche iluminada...
Yo he preferido hablar de cosas imposibles...Porque de lo posible, ya se sabe demasiado
Estar
Hace 10 años

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