martes, 14 de julio de 2009

4. Un amor imposible

Todo comenzó con un juego de miradas… iban y venían, revoloteaban en el aire como lo hacen las mariposas en primavera, entre los pétalos y las hojas, por dondequiera que vayan se siguen, se buscan, se pierden entre las flores… entre la gente… pero se vuelven a encontrar como si una fuerza incontenible las guiara a unirse inevitablemente… pero luego una brisa de temor e incertidumbre las aleja… un adiós se acerca y nace un deseo oculto de que el mañana acontezca para volverse a encontrar… misteriosamente, se reconocen entre las demás…
En momentos volaron juntos por las calles y en secreto, se confundieron entre las ramas de los árboles que sombreaban el césped bajo sus pies. El astro, imponente, confabuló con todo aquello que les rodeaba, para que resplandecieran sus colores y exhalaran sus fragancias en su más pura esencia, envolviendo el aire, rodeando de una belleza fascinante que hacía detener el tiempo en sus memorias…
Fue un solo instante, un descuido, un escape… el cielo se hizo más azul, el aire más cálido, no hubo sonidos, ni testigos, un respiro, una mirada… un beso… una mirada de incertidumbre… dos palabras que evocaron una lágrima y de pronto… todo se oscureció… y los minutos continuaron lapidarios su camino, sin vuelta atrás.
Ahora, de un momento a otro todo se hizo distinto, los latidos se apagaron, el grisáceo temor se apoderó del momento, lo confundió con noche, hizo frío… y logró sepultarlo por un instante… pero dejó un recuerdo imborrable…
Ambos, en sus alas, se elevaron por los aires para huir lejos, buscando la paz que sus corazones habían perdido… se separaron… Comenzó el tormento. Llovía, caían desde la copa de los árboles de la mente, gotas que inundaban el pensamiento. ¿Qué sucedió? Aún no lo entiendo… ¿qué nos pasó? Quisiera saberlo…
Un nuevo amanecer iluminó… frente al mar, ambos volvieron a reencontrarse, tras la tempestad que la noche dejó atrás. Ambos, ya seguros de sus sentimientos, ansiaban el momento de poder emprender nuevamente el vuelo, ahora juntos… llegado el momento se elevaron del suelo, rozando sus alas en las suaves olas, agitaron sus plumas y sincronizaron su vuelo, surcando el horizonte… hacia un destino desconocido, etéreo, temido… pero lleno de encanto.
Una música dulce llega a los oídos recordando cada instante de ese largo camino recorrido, tomados de la mano, como más que amigos… hoy después de mucho invierno y frío… Risas, risas fluyen, como corre un río alegre entre las piedras, llenando de expectación el ambiente y a la vez de cierta felicidad inexplicable…
Siempre sucede, no sé bien por qué, que los haces traspasan las nubes y abrigan, aún con un cielo abrumado logran aletargar y llenar de una extraña paz que despierta el deseo de permanecer bajo su cobijo, allí, en silencio, mientras se cierran los ojos y una brisa acaricia la piel… en esos segundos los recuerdos van y vienen.. vuelven… nunca se alejan demasiado y a veces, suelen estar tan cerca que adormecen y se sienten tan reales… que despiertan el deseo de permanecer en ellos eternamente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias por publicarlo :D

Unknown dijo...

Al final..todo comienza asi...
Un encuentro de miradas, miradas qe muchas veces tratas de disimular pero qe al final es inutil..demuestras mas el amor evitandolas.
Noc..es no qerer perderte nada de lo qe hace, muchas veces es callar o dejarl@ ir para qe sea feliz y qe continue su camino..aunqe su felicidad no este a tu lado :/
Es no arrepentirte de los momentos vividos a su lado..y recordarlos de la mejor manera =)

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